13.7.11

Publicidad: 

Se basa en cuatro conceptos principales,teoría o regla AIDA:
  • Atención
  • Interés
  • Deseo
  • Acción
Según esta regla estos son los 4 pasos básicos para que una campaña publicitaria alcance el éxito; esto es, en primer lugar, habría que llamar la atención, después despertar el interés por la oferta, seguidamente despertar el deseo de adquisición y, finalmente, exhortar a la reacción, u ofrecer la posibilidad de reaccionar al mensaje, derivando, generalmente, en la compra.




La
ironía, deja su huella también en los medios de comunicación. Está presente en los anuncios publicitarios. Los publicistas, por ejemplo, utilizan frecuentemente este recurso para captar la atención del telespectador, a través de la televisión, la radio o las vallas publicitarias.

La publicidad, es un arma de doble filo, que intenta influirnos de forma psicológica, utilizando recursos lícitos (entre ellos la ironía o el humor) y formas que rozan el sarcasmo, el sexismo, el racismo o la falta de tacto. Su máxima es vender el producto ofertado y se incita a su compra a través de convertir “lo que sea” en una necesidad para el ser humano.
La publicidad además, juega un papel fundamental en procesos cognitivos como la memoria. Nosotros mismos, de forma inconsciente, catalogamos de “buenos” todos aquellos anuncios que nos han llamado la atención, pero, aunque muchos de ellos son de naturaleza inofensiva, otros, no lo son tanto:
Los comentarios sobran, cuando se sabe que Nike, explota menores en países subdesarrollados. Niños que no tienen acceso ni siquiera a agua potable. Es probablemente, un buen ejemplo de toda aquella publicidad que sobrepasa los límites de la ironía.


Quizá, la parte más irónica de la publicidad, viene dada por las diferencias de sexo que los publicistas remarcan en algunos anuncios. Si partimos del supuesto numero uno en publicidad: “vender a toda costa”, lo lógico, lo que dicta la razón, es no crear anuncios dirigidos a un solo sexo, cuando tanto hombres como las mujeres, pueden ser compradores potenciales del producto, véase el ejemplo de algunos anuncios de coches o de cervezas.

Por otro lado, en algunos anuncios se pretende que sea el receptor el que descubra el verdadero significado del anuncio. Este proceso, por supuesto es cognitivo. Son procesos de deducción.

En el siguiente anuncio de Coca Cola, se juega con esta idea, pero, lo realmente irónico de él, es que probablemente una parte de la población deduzca o infiera que el sabor de Coca Cola no es realmente distinguible al de otras marcas como Pepsi.En las publicidades de Coca Cola por ejemplo no se habla del producto sino que se habla de la parte emocinal, lo que porduce en vos mismo, para influirte y que vos lo compres.



«Tomar Coca-cola es ser feliz», «Si tomas Coca-cola serás feliz» o «La gente feliz toma Coca-cola»


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